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Para el diccionario de la Real Academia Española (RAE), la literatura es una actividad de raíz artística que se aprovecha
como vía de expresión al lenguaje. También se utiliza el término para definir a
un grupo de producciones literarias surgidas en el seno de un mismo país, de
una época o incluso de un género.
La literatura brinda al ser humano la
posibilidad de entrar a un mundo imaginario, con el cual puede identificarse,
interactuar o diferir. El contacto con la literatura desde los primeros años es
la oportunidad para abrirse a un mundo que permite desarrollar la capacidad
comprensiva, crítica, y creadora; estimulando la expresión de ideas,
sentimientos y emociones.
Una
de las maneras de descubrir el universo literario es el plan lector, el cual es
un conjunto de estrategias para fomentar, incentivar y propiciar en los niños
el amor por la lectura y que a través de diferentes situaciones vividas en el
aula y en el hogar; despierten el interés, la sensibilidad y la reflexión, como
herramientas para enriquecer su formación integral, ya que apuntan tanto al
desarrollo académico como a descubrir y promover valores de vida.
Dentro
de las experiencias vividas en el aula de clase, especialmente en Educación
Básica Primaria, es importante identificar tres momentos para este tipo de
actividad.
UN
ANTES:
Donde se pueden realizar actividades como:
· Entregar
el dibujo de la portada del libro para indagar sobre su posible título y
contenido.
· Entregar
el título del libro para imaginar mundos posibles relacionado con imágenes o
con la historia (inicio – nudo – desenlace).
· Entregar
el título del libro para hacer inferencias y predicciones sobre los personajes
y acontecimientos.
· Entregar
el nombre de los personajes principales y secundarios para que construyan su
propia historia.
· Iniciar
con “Había una vez”, para que cada estudiante complemente la historia según su
creatividad.
UN
DURANTE:
Donde se pueden realizar actividades como:
·
Exploración
del libro a través de los sentidos (vista - olfato - tacto).
·
Iniciar
la lectura y hacer pausas para ejercitar la comprensión lectora.
·
Realizar
inferencias sobre lo que sucederá en el siguiente capítulo.
·
Realizar
un glosario de nuevo vocabulario.
UN
DESPUÉS:
Donde se pueden realizar actividades como:
·
Reflexiones
en torno a valores de vida.
·
Comparaciones
entre los contenidos de los diferentes textos trabajados.
·
Posibilitar
la creación de finales alternos a las historias trabajadas.
·
Hacer
modificaciones al interior de la historia.
·
Crear
una producción artística libre sobre la historia leída.
ALGUNAS
CONCLUSIONES
Dado
que el principal objetivo del plan lector es hacer que los estudiantes se
“enamoren de la literatura”, sería ideal que por lo menos durante la Educación
Básica Primaria, la interacción entre
estudiantes y libros sea más placentera. Una forma de llevarlo a la realidad
sería brindarles la oportunidad de elegir de manera voluntaria los textos con los que
desea interactuar, sin que exista presión por el cumplimiento de actividades
para obtener una nota, porque el principal propósito sería desarrollar hábitos
lectores.
También
es motivante en las primeras edades establecer en las instituciones un lugar
destinado a la lectura, que cuente con una buena ambientación musical y variedad
de textos con los cuales se pueda interactuar de manera libre o planeada.
Las
actividades promovidas desde la biblioteca deberían ser una oportunidad
motivante, que convoque y estimule a los estudiantes a su participación masiva.
La convocatoria a concursos,
dramatizaciones en vivo, presentación de títeres y canticuentos, entre otros,
despiertan en ellos un especial interés.
Resulta
también una necesidad que las familias se involucren en la motivación y verificación de este proceso del plan
lector, pues el logro de las capacidades comunicativas relacionadas con la
comprensión, supone del desarrollo de hábitos lectores diarios. Es importante
tener en cuenta que los libros que se proponen en el colegio son un aporte, que
no debe limitar el interés que manifiesten los estudiantes por otro tipo de
lectura, o por otros textos propuestos desde el hogar, por el contrario, todo
esto permitirá obtener los logros establecidos.
Finalmente,
todas las actividades que contribuyan a fomentar el hábito y el gusto por la
lectura son bienvenidas y beneficiarán los procesos de comprensión aumentando
el grado de dificultad en el bachillerato, ya que en nuestro país no se ha
estimulado de manera permanente una cultura lectora que aporte en los
estudiantes elementos significativos para la vida y esto se manifiesta en los
resultados insatisfactorios evidenciados en pruebas y simulacros que demuestran la pobreza en los procesos de
comprensión.
Maria
Dolly Aristizábal Rivera
Docente
de Lengua Castellana
